viernes, 3 de agosto de 2012

Siete hábitos







Stephen Covey



Para poder ser mejores en lo que hacemos, con los demás, en nuestro ambiente o medio laboral, o cualquier cosa importante en nuestra vida, lo más importante y especial es cambiar, modificar o mejor dicho mejorar en nosotros mismos, esto es la mejor inversión que podemos hacer, a través de mejorar siete hábitos, que nos cambiaran totalmente y nos podrán encaminar al éxito de nuestros objetivos.   

Primer hábito; ser proactivo.

Este primer hábito comienza como los demás en nosotros mismos, en nuestro actuar diario, donde nos dice que está en nosotros el marcar esa diferencia de actitud ante las situaciones  que se nos presentan en nuestra vida, y nos pone en un dilema entre actuar de una forma negativa o pesimista, hasta darle la vuelta totalmente para tratar la situación de una forma en la que podemos sacar provecho de ella, de nuestro potencial personal, tratando de establecer una integridad que nos brinde la conciencia del autocontrol, en las emociones, para actuar positivamente de una manera peculiar, mejorando nuestro entorno y las relaciones con los demás no dejarnos llevar por el impulso sino actuar realmente con conciencia y que nuestros actos deben ser regidos no por impulso sino dejándose llevar por la razón.   

Segundo hábito; empiece con un fin en mente. 

Continuando con el manejo de nuestras emociones, no dejarnos llevar por afer raciones, ni mucho menos por creencias del destino, trazarnos un camino, ponernos en mente una meta, ala que debemos perseverar y alcanzarla, observando a nuestro alrededor si nuestras decisiones son correctas y nos lleven a nuestros logros  estableciendo muy en claro los objetivos que deseamos alcanzar





.   

Tercer hábito; establecer primero lo primero

Marcar las prioridades, determinar en orden de importancia que se debe realizar primero, para que eso nos conduzca gradualmente a lo que queremos y no desviarnos en el camino, como seguir una receta de comida, y quizás encontremos que entre tantas cosas que queremos realizar haya algunas no tan importes y no detenernos  en ellas, cuando otras necesitan de nuestra atención dándole a cada actividad el tiempo justo  y hacerlo mediante el cuadrante de urgente, no urgente, importante y no  importante  de esta manera vamos marcando que hay cosas que no podemos dejar de hacer y otras que no son de vital importancia.

Cuarto hábito; pensar en ganar-ganar       

Este hábito nos dice que si alguien está feliz contagia al otro, o visto de otra forma si queremos obtener un beneficio será beneficiando a otro, no perjudicándolo, para que sea reciproca la situación y todos nos veamos favorecidos, creando y estimulando ambientes favorables para administrar efectivamente las expectativas como el éxito y esto siempre redundara en ganancias.

Quinto hábito; procure primero comprender y después ser comprendido

No ser egoísta en pensar primero en nosotros mismos, sino lo contrario, primero conocer como se manifiestan los demás, para tener una visión clara, vista desde afuera sin alteraciones, el observar, asimilar a los demás, nos permite comprender y entenderlos, lo que resulta más fácil el comprender porque estamos de cierta forma ponernos en lugar del otro y pensar lo que este sentiría ante una situación.   

Sexto hábito; la sinergia

Vivimos en mundo, donde no estamos solos, y hemos visto como surgen las naciones, donde se unen fuerzas y se obtienen logros, como independencias, esto no es resultado de una sola persona, entonces esto nos habla de unir fuerzas, talentos, ideas, en donde cada uno de nosotros somos buenos en algo en particular y en conjunto se logran cosas sorprendentes, la relación entre las partes también es el poder que permite formar una cultura sinérgica, que puede ser desde una familia hasta una gran empresa unión para lograr un bien común



.

Séptimo hábito; Afile la sierra

Un hábito de gran sabiduría, que da herramientas precisas, como una guía y la seguridad para conducirnos ante la vida, se denomina así este último hábito, haciendo alusión de un leñador que fue al monte a cortar un árbol, y cuando termino, se dio cuenta que tardo mucho, y pensó que si hubiera afilado la sierra antes de cortarlo lo hubiera hecho más rápido y más fácil, traduciendo esta enseñanza entendemos, que si estamos atentos, nos preparamos, nuestras convicciones y entusiasmos, están en sintonía y atentos a nuestro entorno, actuando de forma racional y correcta, nuestra propia naturaleza crecerá aumentando nuestra capacidad para realizar las cosas debidamente correctas en armonía con el entorno y con nosotros mismos prever y planear es afilar la sierra ya que haciendo planes y previendo problemas podemos llegar más rápido al objetivo deseado.               

Bibliografías:





No hay comentarios:

Publicar un comentario